Las conquistas de los presos de Curuguaty y la comunidad Sawhoyamaxa marcaron abril

聽En el cuarto mes del a帽o en el Observatorio de Tierra, Agronegocios y Derechos Humanos adem谩s resaltaron el reconocimiento oficial de que al ma铆z transg茅nico contamina al nativo y los controversiales 铆ndices de pobreza del gobierno de Horacio Cartes.

Los 煤ltimos informes mensuales desde fines del a帽o pasado hablaban de conflictos relacionados a la campa帽a sojera 2013/2014, como fumigaciones irregulares, resistencia de las comunidades campesinas, represi贸n policial-fiscal-judicial para resguardar la producci贸n de la oleaginosa y expulsi贸n de familias agricultoras de sus tierras para expandir el modelo agroexportador.

Esta fue la primera cosecha sojera durante el gobierno de Horacio Cartes y su proyecto de rearticulaci贸n y avance neoliberal, y en contrapartida, excluyente con los sectores no empresarios.

En este contexto, todas sus medidas legislativas, econ贸micas y pol铆ticas se orientaron de manera funcional. S贸lo citaremos tres ejemplos: la militarizaci贸n de las regiones con mayor resistencia campesina, la aprobaci贸n de la ley de inversi贸n p煤blico-privada(APP) y la liberaci贸n de cuatro nuevos cultivos transg茅nicos en el pa铆s en un lapso de tres meses.

Una respuesta inequ铆voca del movimiento social y tambi茅n la primera derrota simb贸lica del gobierno fue la huelga general del 26 de marzo 煤ltimo, que gener贸 la paralizaci贸n de la econom铆a nacional y la movilizaci贸n de millares de manifestantes. Y logr贸 imponer agenda nacional.

En los 煤ltimos meses, adem谩s, se observaba que un patr贸n de actuaci贸n del gobierno consist铆a en minar las instituciones del Estado con asesores ad honorem o instituciones privadas asesoras con el fin de tutelar la orientaci贸n pol铆tico-econ贸mica de su proyecto.

Consecuencia de esto es que muchas tareas de entes estatales fueron delegadas al sector privado, en algunos casos en flagrante conflicto de intereses. Por ejemplo cuando los gremios que articulan a ganaderos y sojeros realizan talleres de 鈥渂uenas pr谩cticas agr铆colas鈥 y uso de 鈥渄efensivos qu铆micos鈥 destinadas a familias campesinas agricultoras.

Prisi贸n domiciliaria para presos de Curuguaty

Los cinco huelguistas al salir para sus casas. FOTO: Noelia Ferreira  en el facebook de Qu茅 pas贸 en Curuguaty

Los cinco huelguistas al salir para sus casas. FOTO: Noelia Ferreira en el facebook de Qu茅 pas贸 en Curuguaty

En torno al caso de la masacre de Curuguaty, durante abril, se registraron varios acontecimientos importantes, que incluso definieron la agenda pol铆tica y medi谩tica. A fines de marzo los cinco presos en huelga hambre por el caso llegaban con la salud muy deteriorada y ante la indiferencia de la justicia.

Rub茅n Villalba, N茅stor y Aldaberto Castro, Arnaldo Quintana y Felipe Ben铆tez, todos presos en la c谩rcel de Tacumb煤, exig铆an obtener la prisi贸n domiciliaria y as铆 esperar la llegada del juicio oral del caso en sus casas. El 4 de abril cumplieron 50 d铆as de huelga de hambre.

Corr铆an los d铆as y crec铆a la desesperaci贸n de sus familiares y la solidaridad de la sociedad paraguaya. El 9 de abril un tribunal de la ciudad de Salto Guair谩 realiz贸 una audiencia donde pod铆a beneficiar a los campesinos presos con la medida, pero decidi贸 denegarlo, con el argumento de que sus vidas no corr铆an riesgo.

La solidaridad se redobl贸 y tambi茅n el sinf铆n de acciones judiciales, pol铆ticas, simb贸licas, medi谩ticas de distintos sectores sociales, encabezados por la Articulaci贸n Curuguaty, un espacio de familiares y activistas por los derechos de los presos.

Se mont贸 una campamento solidario frente al Hospital Militar, donde el gobierno deriv贸 a los presos para intentar, a trav茅s de recursos judiciales, forzar un tratamiento m茅dico para no cargar con el costo pol铆tico en caso de un desenlace fatal.

Ese fin de semana, en el campamento, se empez贸 a manejar la informaci贸n de que hab铆a salido una nueva orden judicial del tribunal de Salto del Guair谩, luego de un nuevo informe m茅dico del Poder Judicial. Efectivamente hacia las 23 horas del s谩bado 12 de abril se hac铆a p煤blica la noticia de que se hab铆a otorgado la prisi贸n domiciliaria a los cinco, en el d铆a 58 de huelga de hambre.

En las pr贸ximas horas tuvieron tratamiento m茅dico, empezaron a alimentarse y fueron llevados en un aparatoso operativo hasta sus casas familiares. En un 煤ltimo ardid jur铆dico, la justicia y el gobierno, trajeron de vuelta a prisi贸n a Rub茅n Villalba, agarrados de una antigua causa judicial ajena al caso Curuguaty,

El mismo tribunal de Salto del Guair谩 estableci贸 que el juicio oral de la menor de edad RRVO, imputada en el caso, pasaba al mismo juicio de los dem谩s acusados y acusadas mayores de edad, con el argumento de ahorrar costos judiciales. Esta decisi贸n fue atacada de aberrante por las defensoras de la menor.

El 23 del mes la Corte Suprema sorprend铆a a la sociedad paraguaya con otra novedad, decidi贸 rechazar una medida judicial puesta por la empresa Campos Moromb铆, que desea acaparar la tierra estatal donde ocurri贸 la masacre.

La misma hab铆a usurpado la tierra a trav茅s de un ardid jur铆dico (un recurso de usucapi贸n ama帽ado) hecho contra una empresa privada, cuando 茅sta ya hab铆a donado al Estado el inmueble. El Estado intervino judicialmente para anular el juicio, pues ni siquiera hab铆a tenido participaci贸n, a lo que la empresa Moromb铆 interpuso otra acci贸n que lleg贸 hasta la Corte.

Finalmente este fallo de la Corte en abril destrab贸 el juicio donde se va a definir mirando los antecedentes, ya con la participaci贸n del Estado, a qui茅n pertenece la tierra.

Sawhoyamaxa logr贸 una conquista en el Senado

Una de las movilizaciones de la comunidad ind铆gena. FOTO: Lorna Quiroga-Tierra Viva

Una de las movilizaciones de la comunidad ind铆gena. FOTO: Lorna Quiroga-Tierra Viva

Despu茅s de 23 a帽os de espera fuera de sus tierras ancestrales la comunidad de ind铆genas enxet Sawhoyamaxa, desde este abril acaricia de nuevo una fuerte esperanza de volver a poseer el territorio que les corresponde, luego de que el Senado paraguayo aprobara la expropiaci贸n de aquellas tierras a favor de las familias.

Hace m谩s de dos d茅cadas se inici贸 esta lucha de las familias enxet con acciones pol铆ticas y judiciales, pero esperando al costado de la ruta, donde varios de ellos y ellas perdieron la vida por la situaci贸n de vulnerabilidad o por accidentes de tr谩nsito. El a帽o pasado decidieron entrar a recuperar sus tierras ancestrales.

Corr铆an los a帽os y la comunidad y sus asesores jur铆dicos de la organizaci贸n Tierra Viva vislumbraron con claridad que la justicia local no dar铆a respuesta a sus requerimientos, por lo que a fines de los 90′ decidieron llevar el caso a instancias internacionales.

En 2006 la Corte Intermericana de Derechos Humanos dio la raz贸n a Sawhoyamaxa y exigi贸 al Estado paraguayo la restituci贸n de sus tierras y una serie de medidas reparadoras, porque 鈥渓a posesi贸n tradicional de los ind铆genas sobre sus tierras tiene efectos equivalentes al t铆tulo de pleno dominio que otorga el Estado鈥.

Desde entonces el Estado no cumpli贸 con lo exigido en el fallo por falta de voluntad, indiferencia y porque el ciudadano que actualmente administra aquellas tierras se niega a venderlas al Estado.

La salida a trav茅s de la expropiaci贸n a partir de una ley en el Parlamento cobr贸 fuerza en los 煤ltimos meses, principalmente tras la serie de acciones y movilizaciones de las familias enxet, y 煤ltimamente gracias a fuertes campa帽as de sensibilizaci贸n de organizaciones defensoras de los derechos humanos dentro de la sociedad paraguaya y que tienen repercusi贸n internacional.

La aprobaci贸n del Senado podr铆a significar el primer paso para el proceso definitivo de recuperaci贸n de sus tierras.

Senave admite que el ma铆z transg茅nico contamina al ma铆z criollo

El ingeniero Pastor Arias dando sus explicaciones durante el evento.

El ingeniero Pastor Arias dando sus explicaciones durante el evento.

Esto lo ven铆an denunciando cientos de organizaciones ambientalistas, campesinas, ind铆genas y defensoras del derecho a la alimentaci贸n. Varios estudios sostienen que la polinizaci贸n del ma铆z es de lo m谩s sensible, por lo que un ma铆z nativo puede verse contaminado gen茅ticamente por otro ma铆z que est茅 en un radio de 800 metros.

La contaminaci贸n gen茅tica de cultivos transg茅nicos sobre las especies nativas y criollas se comprob贸 y se lo puede apreciar ilustrativamente en el documental El Mundo Seg煤n Monsanto.

Este motivo propici贸 que una articulaci贸n de organizaciones sociales presentara una Ley del Ma铆z en el Parlamento paraguayo, que buscaba proteger las alrededor de 13 especies nativas existentes y por otro lado, prohibir el ingreso de ma铆ces transg茅nicos.

Esto qued贸 congelado en Legislativo y finalmente se aprobaron hasta hoy siete cultivos de ma铆z transg茅nicos durante los gobiernos de Federico Franco y Horacio Cartes.

En un conversatorio organizado por la Mesa de Desarrollo Sostenible, una plataforma de m谩s de 20 organizaciones sociales, participaron los ministros Jorge Gattini(Agricultura), Jorge Serv铆n(Instituto del Ind铆gena) y Regis Mereles(Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas-SENAVE).

脡ste 煤ltimo, durante su exposici贸n pidi贸 apoyo al t茅cnico Pastor Arias -de la instituci贸n- para exhibir los procesos que inici贸 en su administraci贸n para proteger los cultivos tradicionales. En un esfuerzo por resaltar sus acciones el funcionario explic贸: 鈥淐omprobamos que estas semillas (tradicionales) ya est谩n mezcladas con especies h铆bridas y hasta con especies transg茅ncias鈥.

Resulta ir贸nico que esta misma instituci贸n, que nos habla de contaminaci贸n gen茅tica, es la encargada de liberar todos los cultivos transg茅nicos y que s贸lo en lo que va del a帽o aprob贸 la liberaci贸n de tres especies transg茅nicas de ma铆z y otras cuatro durante el gobierno de Franco.

M谩s todav铆a porque entre sus argumentos para aprobarlas sostiene

que estos cultivos re煤nen todos los requisitos de bioseguridad.

驴El gobierno manipula 铆ndices de pobreza?

El 2 de abril el gobierno difund铆a una Encuesta Permanente de Hogares(EPH) que abarcaba los a帽os 2012 y 2013. En ella resaltaba que en esos dos a帽os la pobreza baj贸 de 32,4% a 23,8% de la poblaci贸n, casi 10 puntos.

Varios analistas econ贸micos rechazaron esta posibilidad, argumentando que indicadores regionales y mundiales de la Comisi贸n Econ贸mica para Am茅rica Latina (Cepal), del Fondo Monetario Internacional(FMI) y del Banco Mundial muestran una tendencia opuesta. Por ejemplo los 煤ltimos datos de Cepal hablan de 49,6% de pobreza en Paraguay en 2011 y de nuestro pa铆s como el 煤nico donde la desigualdad de ingresos entre pobres y ricos creci贸.

Otros analistas, adem谩s, cuestionaron los datos del gobierno se帽alando que es imposible que en el a帽o 2012, un a帽o de decrecimiento econ贸mico seg煤n el Producto Interno Bruto, haya bajado la cantidad de pobres.

Comentarios

comentarios

Dej谩 un comentario