“El proyecto de Iragro guarda debajo del poncho un puñal para la agricultura campesina”

El economista Luis Rojas dijo que además de neutralizar el impuesto a las exportaciones de soja, a escondidas, la propuesta de ley quiere matar por asfixia al INDERT, al quitarle fondos que se destinan a la agricultura familiar.
El economista vinculado a Base Investigaciones Sociales (BASE IS) y a la Sociedad de Economía Política del Paraguay(SEPPY) advirtió que los sectores sojeros, y sus aliados están jugando sucio con el borrador de ley que pretende modificar el Impuesto a las Rentas de las Actividades Agropecuarias(IMAGRO), para pasar a llamarse IRAGRO.

Cambios del impuesto
Más allá del cambio de nombre, Rojas señala que hay tres grandes modificaciones en la propuesta de los sectores poderosos del agro y el ministro de Hacienda, Manuel Ferreira Brusquetti, y presentado por los diputados Luis Gneiting(ANR), Desiré Masi(PDP)Olga Ferreira y Carlos Soler(PQ):
La actual ley deduce el porcentaje del impuesto a pagar de acuerdo a la superficie de las tierras, ahora será por los ingresos; los denominados medianos productores pagan una tasa del 2,5% sobre sus ganancias y los grandes productores de 10%, con el cambio ambos sectores pagarían 10%; por último, los medianos tienen cierta ventaja porque sus impuestos los pagan de acuerdo a lo que el fisco deduce que han ganado(renta presunta), con el cambio deberán ajustarse al sistema de los grandes, contratando contadores,etc para demostrar la renta real que obtuvieron.

Iva a todos los alimentos naturales
Además de la mencionada modificación, el mismo borrador de ley propone otra fuente de ingreso para el fisco, a partir de generalizar el IVA agropecuario.
Hoy por hoy los productos en estado natural como verduras, hortalizas, frutas, granos, alimentos no tienen carga de iva, más con la propuesta preentada se pretende que el Estado grave estos artículos, por lo cual se encarecerán y golpeará la economía de las familias paraguayas.
Con esto último el sector agropecuario podrá alivianar los impuestos que paga al comprar insumos agrícolas, maquinarias, etc. Por ejemplo, actualmente cuando un sojero compra un un tractor, debe pagar el precio más el iva y termina ahí el circuito. De aprobarse la ley de Ferreira Brusquetti, el sojero comprará el tractor y pagará con iva, pero al vender su soja “recuperarᔠese iva que pagó, pues la soja lo venderá con iva.Y así cualquier otro artículo en estado natural.

“Recaudar más”
Con esto los sectores poderosos del agro -corporizados en la Unión de Gremios de la Producción(UGP)- salen a decir que el Estado recaudará más, y no hace falta una ley que grave las exportaciones en natural de soja, maíz y girasol, proyecto aprobado este año en la Cámara de Senadores en un contexto de escaramuzas en torno a la recaudación fiscal entre el Partido Colorado y sectores agropecuarios.
“Esto es cambiar algo para que nada cambie”, resume Rojas. Dice que estas propuestas, tanto la de gravar la exportación de soja como la del IRAGRO se dan en momentos de desfinanciación estatal y la necesidad del partido colorado de recaudar más para sostener su forma de hacer política, empezando por su pesada estructura de operadores políticos dentro del Estado.
También se da en tiempos en que es de público conocimiento lo irrisorio de los impuestos que paga el sector que más recauda en el país. Como promedio, cada año los sojeros y ganaderos pagan impuestos directos que representan solamente el 0,2% de todo lo que recauda el fisco.

El puñal escondido
El economista señala que el principal objetivo de la ley de modificación del IMAGRO es “archivar el proyecto de ley de impuesto a la exportación de soja”. Pero además del archivo, tiene un segundo objetivo.
En el artículo 13 del borrador de ley, dice textualmente: “Derógase lo establecido en los incisos f) y g) del Artículo 27 y a) y b) del Artículo 35 de la Ley Nº 2419/04 “QUE CREA EL INSTITUTO NACIONAL DE DESARROLLO RURAL Y DE LA TIERRA (INDERT)”.
Estos incisos y artículos nos remiten directamente a fuentes de ingresos que tiene el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT). La propuesta del ministro Ferreira y de la Unión de Gremios de la Producción(UGP) intenta, de manera subrepticia, eliminar las dos fuentes de ingreso que tiene este ente para hacer inversiones en el sector campesino: los ingresos provenientes, justamente, del IMAGRO y los de los royaltíes de la represa hidroeléctrica binacional Itaipú.
Según cálculos de Rojas, reprentaría la eliminación del 30% de los recursos del ente agrario, que ahora pasaría a Hacienda. “Sin estos ingresos el INDERT se queda sólo con su estructura, un ente parapléjico. El objetivo final de esto sería que el Estado abandone aún más al campesinado, y que éste finalmente ceda sus tierras al agronegocio”, dijo.

Comentarios

comentarios