Banco Central anuncia crecimiento del PIB de 9 % para el 2010

El nuevo dato dado a conocer por el BCP el 24 de agosto es que reajustan sus estimaciones de crecimiento econ贸mico para el 2010, a una tasa de 9 % de aumento del Producto Interno Bruto.

El crecimiento del PIB en un a帽o se calcula como la variaci贸n del mismo en relaci贸n al PIB del a帽o anterior. Por tanto, el crecimiento del PIB 2010 est谩 sustentando en el PIB 2009. En este caso, el fuerte aumento estimado para este a帽o de 9 %, tiene una fuerte influencia de la ca铆da del PIB en el 2009, en -3,8 %. El PIB se achic贸 en el 2009, por lo que la recuperaci贸n en el 2010 se hace m谩s visible y notoria. Si comparamos el PIB del 2010 con el del 2008 (saltando por un instante la ca铆da del 2009), la tasa de crecimiento para este a帽o hubiese sido cercana al 5 % (y no al 9 %). Conclusi贸n: el crecimiento del presente a帽o en parte es crecimiento real, y en parte es recuperaci贸n de la contracci贸n del PIB en el 2009.

Este crecimiento se basa en los sectores tradicionalmente m谩s fuertes de la econom铆a paraguaya, la agricultura mecanizada y la ganader铆a. El aumento del sector primario en 2010 se estima en 18,6 %, del sector manufacturero en 3,7 %, las construcciones en 7,5 % y los servicios en 6,3 %. Esta expansi贸n est谩 basada en el complejo agroexportador, y el crecimiento de la producci贸n y exportaci贸n de soja, carne y los productos derivados de los mismos.

Pero el Paraguay tiene una econom铆a dual, un sector altamente capitalizado y vinculado al comercio internacional, y otro sector m谩s amplio en t茅rminos poblacionales, de escaso acceso a los factores productivos (tierra, capital, tecnolog铆a), en situaci贸n de informalidad o precaridad laboral. El crecimiento econ贸mico corresponde al primer grupo, no al segundo. Por ello es que en los a帽os que el pa铆s tuvo crecimiento econ贸mico no hubo una reducci贸n significativa del subempleo, de la pobreza ni de la migraci贸n.

El crecimiento econ贸mico sobre una estructura econ贸mica como la del Paraguay, concentra la riqueza en el sector m谩s capitalizado, y en muy baja proporci贸n llega al sector m谩s atrasado econ贸micamente. Esto l贸gicamente aumenta la desigualdad econ贸mica y social entre uno y otro sector. Esto se explica en gran medida en la concentraci贸n de los medios de producci贸n: la tierra, principal factor productivo del Paraguay, en manos del 3 % de los mayores propietarios corresponde al 85 % de la superficie total; as铆 tambi茅n el capital, los cr茅ditos, las tecnolog铆as y los conocimientos est谩n concentrados en el mismo sector de forma muy pronunciada. El crecimiento del PIB, producido por la combinaci贸n de estos medios productivos, es apropiado casi en su totalidad por los propietarios de dichos medios.

El modelo agroexportador se sustenta en la explotaci贸n intensiva de los recursos naturales, sin mayor generaci贸n de empleos, por ser capital intensivo. La soja y la carne son producidos en enormes extensiones de tierras, con alta inversi贸n de capital y escas铆sima utilizaci贸n de trabajadores. La poblaci贸n empleada en el complejo agroexportador no supera el 10 % de la poblaci贸n econ贸micamente activa. A lo cual se suma el escaso sector industrial, que no crece y no genera empleos por su propia estrechez. La contracara del modelo agroexportador es su dependencia absoluta de la importaci贸n de una infinidad de productos industriales, desde alimentos b谩sicos hasta equipos y maquinarias de alta tecnolog铆a. El pa铆s vende commodities de escaso valor agregado con baja utilizaci贸n de trabajo, y compra productos de alto valor vendidos por enormes industrias extranjeras.

A esto se suma que el Estado no redistribuye la riqueza generada, por la baj铆sima presi贸n tributaria existente, y el sistema regresivo de impuestos del pa铆s. En Paraguay no contribuyen m谩s los que ganan m谩s, sino que la mayor parte de los ingresos p煤blicos proviene del IVA, impuesto regresivo que paga en igual proporci贸n el pobre como el rico. Para que haya un proceso de redistribuci贸n de la riqueza generada, como condiciones m铆nimas se debe implementar el Impuesto a la Renta Personal (IRP), elevar al menos al 20 % el Impuesto a la Renta de las Empresas (IRACIS), corregir y amentar la tasa del IMAGRO, implementar el Impuesto a la Exportaci贸n de materias primas agr铆colas, revisar y ajustar el Impuesto Inmobiliario que hoy favorece la concentraci贸n y el latifundio. Posteriormente esta mayor recaudaci贸n debe orientarse al desarrollo econ贸mico y social de los sectores exclu铆dos, a trav茅s de la reforma agraria, la industrializaci贸n de las materias primas, cr茅ditos accesibles para los peque帽os productores y las pymes, inversi贸n en salud, educaci贸n, viviendas, etc.

Lo m谩s negativo del tipo de crecimiento econ贸mico que hoy se da en el pa铆s, es que se hace a costa del deterioro social, la permanencia cr贸nica de la pobreza, el subempleo, la migraci贸n interna y externa, el aumento de la delincuencia, y la destrucci贸n del medio ambiente, que tendr谩 costos irrecuperables para las generaciones futuras de nuestro pa铆s.

(*) Presidente de la SEPPY

Comentarios

comentarios