Capacitación digital de la sociedad: necesaria y posible

El escaso acceso a Internet en Paraguay, aun tras la desmonopolización del servicio por parte de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (COPACO) en marzo de 2009, es consecuencia de uno de los mayores costos de conectividad en la región, además de otras razones. En este sentido, una encuesta realizada por BASE Investigaciones Sociales en el año 2008 revela que tanto los niveles de renta como los niveles de educación, juegan un papel determinante. Este hecho lleva a nuestro país a encontrarse en una situación deficitaria en cuanto a las Tecnologías de la Información y la Comunicación se refiere, las TICs.

Las TICs, específicamente el desarrollo de la Web, en esta década y las que vendrán, seguirá creciendo de manera vertiginosa. Y un país que no está preparado para responder a las exigencias de la modernidad y la democratización siempre se encontrará en un estado de inmovilidad. Cabe destacar que esa respuesta debe darse, por sobre todo, desde un enfoque de respeto y comprensión de los derechos humanos.

Pese a los obstáculos encontrados, se puede hablar de una democracia en el ámbito de las TICs, de tal manera que en la actualidad existen muchos modos de hacer algo, con herramientas que se encuentran a disposición de quien pueda tener conectividad y conocimientos para emplearlos sin tener que pagar ninguna licencia para su uso. Es “free” o “libre”como bien se dice. Con estas herramientas se pueden realizar un sinfín de actividades que tranquilamente desafían a los factores tiempo y espacio. Y por sobre todo, incidir positivamente en esta sociedad de la información, que requiere de insumos válidos para la construcción de una sociedad democrática más justa.

En este sentido, el experto uruguayo en Juventud y TICs, Daniel Espíndola, de la ONG Sinergianet, cuyo lema es el “empoderamiento digital de la sociedad civil”, visitó recientemente BASE IS. Compartió el trabajo que vienen realizando con las TICs en Uruguay. Sinergianet realiza foros, webinarios, boletines electrónicos sobre temas distintos, y en buena parte dirigido a jóvenes. También la capacitación de tutores-facilitares- para cursos a distancia.

El objetivo de esta organización es sumamente atrapante y necesario. ¿Y qué significa ello?
Empecemos definiendo “empoderar”. Empoderar es un proceso en el cual tanto hombres como mujeres, jóvenes y niños empiezan a tener participación en las tomas de decisiones y accesos a los espacios de poder. Y ampliando el concepto, el “empoderamiento digital” no es más que brindar a la ciudadanía en general, como también las colectividades interesadas, los conocimientos y el enfoque para que utilicen en su beneficio las herramientas tecnológicas que ofrece la Web 2.0, en una sociedad de la información que va creciendo, de tal manera a incidir y participar positivamente en el destino del país. Y por sobre todo, accionar. Es despertar en la conciencia de las personas que con la Internet se pueden hacer algo más que “chatear nomás” o registrarse a cualquier “red social” de moda para estar a la onda, etc. Que con ella incluso se puede coordinar una gran movilización en nuestra país que reclame que los costos de conexión se reduzcan, que por sobre todo es un espacio para la comunicación, la información, el aprendizaje. Si se logra darle una utilización eficaz se puede generar verdaderos cambios en una sociedad que requiere de cambios de estructuras no de formas nada más.

Dada nuestras circunstancias, empoderar en las TICs a la sociedad civil paraguaya, no es tarea ligera, pero tampoco es una utopía. Bien se puede acotar que el punto del cual se debe partir, es el de la alfabetización digital. Porque en Paraguay, gran parte de la población no tiene una computadora en su casa, mucho menos conexión, ni conocimientos básicos de Informática, ni acceso a Internet. Para ello el Estado debe establecer que las instituciones educativas incorporen en el currículo educativo a nivel país, la enseñanza digital desde la primaria y al efecto, dotar a las instituciones de la infraestructura necesario para llevar a cabo el programa.

Es un desafío enorme, pero tarde o temprano el Estado debe apostar a ese objetivo, de lo contrario, en esta sociedad de la información, quedaremos relegados una vez más. Estamos a tiempo.

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