Defender la vida ante un modelo de muerte

Asunción, 2 de diciembre 2021 (BASE-IS) Con un llamado a defender la vida ante el modelo de muerte que plantea el agronegocio culminó ayer el Seminario Regional sobre Agronegocios, Derechos Humanos y Soberanía Alimentaria. El espacio organizado por BASE-IS junto a las organizaciones de la Vía Campesina en Paraguay reunió a un centenar de hombres y mujeres referentes de organizaciones Campesinas e Indígenas.

El espacio inicio con una exposición respecto a la coyuntura regional en «la República unida de la Soja» como llamaran las transnacionales del agronegocios al territorio de Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia. Al respecto, desde Argentina, Carlos Vicente, integrante de GRAIN, expuso los graves impactos del modelo de agronegocios sobre el ambiente, la salud y las poblaciones campesinas e indigenas.

A continuación dirigentes campesinos centraron el debate en la violenta avanzada del agronegocio que se desarrolla en el campo paraguayo, los desalojos, el uso de civiles armados para atacar a comunidades rurales, el envenenamiento masivo a causa del uso intensivo de agrotóxicos y la deforestación acelerada de los últimos remanentes boscosos fueron algunos de los puntos expuestos por las y los delegados.

Las comunidades indígenas recientemente desalojadas expusieron detalladamente el proceso de despojo que sufren actualmente. Según señalaron estos casos muestran a las claras la complicidad de los poderes del Estado con los latifundistas, ya que de forma totalmente irregular e ilegal las comunidades indígenas y campesinas son desahuciadas y abandonadas sin respetar las leyes nacionales y los convenios internacionales.

En otro momento Marcos Filardi, desde Argentina, expuso respecto a los Desafíos de la soberanía alimentaria y derecho a la alimentación, clarificando la importancia de apostar a la producción de alimentos saludables por parte del campesinado y los Pueblos Indígenas, protegiendo el ambiente y enfriando el planeta ante el avance destructivo del agronegocio.

En Plenaria los presentes debatieron sobre la contraposición de ambos modelos, «el agronegocio es un modelo de muerte, envenena la tierra, el aire, acaba con la naturaleza, con los bosques, al mismo tiempo expulsa a las comunidades campesinas e indígenas con violencia» mencionaron los dirigentes, al tiempo de calificar al modelo del agronegocio sojero como ecocida, etnocida y genocida «ya que acaba con la vida de la naturaleza, con la cultura de los Pueblos al despojarlos de sus territorios, y con la vida misma mediante la violencia y la exclusión».

Ante esta realidad las organizaciones apuestan a la unidad y la articulación de sus fuerzas para promover la defensa y recuperación del territorio campesino e indígenas, impulsando la producción agroecológica y diversificada de alimentos saludables apuntando a la soberanía alimentaria y fortaleciendo el arraigo en los territorios, «ese es un modelo en que sí se puede desarrollar la vida, dignamente» concluyeron.

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