El aporte tributario del complejo sojero ni siquiera compensa el daño que causan

Asunción, 10 de mayo 2021 (BASE-IS) Voceros del gobierno y de los gremios del agronegocio insisten en instalar en la opinión pública que la agroexportación ha sido la salvación económica del país durante este año de pandemia. Los datos muestran que las enormes ganancias por parte de sojeros y ganaderos no se reflejan en los aportes tributarios y tampoco contribuyen a qué exista un verdadero «efecto derrame» que permita paliar las consecuencias del modelo.

La economista e investigadora Sarah Zevaco señaló que Paraguay es uno de los países con menor presión tributaria en la región, e incluso a nivel global, indicó que esta situación se vuelve extrema ante la enorme ganancia que acumulan el sector agroexportador, “tenemos tasas bajas, en ningún caso superiores al 10%, para sectores que tienen utilidades de hasta el 60% lo cual es poquísimo” aclaró.

Zevaco menciona también que la mayor carga tributaria en Paraguay es dependiente del IVA, un impuesto regresivo, y no sobre la renta,“el aporte de estos sectores de alta renta es ínfimo en comparación con la riqueza que acumulan, antes del último reacomodo tributario que realizó el gobierno el complejo sojero en su conjunto aportaba apenas el 1,6% del total de los impuestos recaudados en el país, con los cambios ese aporte sigue siendo ínfimo, no alcanza siquiera el 3% de lo recaudado” explica la economista.

“Debemos sumarle que Hacienda no tiene datos sobre el cumplimiento real de las obligaciones tributarias de estos sectores, los niveles altos de evasión que mantienen y las formas de elusión fiscal; agregando todos los privilegios que tienen por diferentes leyes como la 60/90 y la de seguridad a inversiones. Sería bueno que Hacienda muestre con cifras cuál es el aporte real de este sector en el 2020” indica Zevaco respecto a las declaraciones del Ministro de hacienda, Oscar Orué, quien desde su cuenta en twitter justificó la posición del gobierno de rechazar cualquier gravamen a la exportación de soja y granos en estado natural. Según cifras recientemente publicadas por el periodista Alfredo Schram los 10 mayores agroexportadores aportaron menos del 1% de las recaudaciones directas del Estado para el ejercicio 2020

La baja recaudación impositiva en torno al complejo sojero evita que las riquezas que ingresan al país por este rubro puedan ser redistribuidas en la población mediante políticas sociales de acceso a la salud, educación y otros derechos. Las altas cifras de exportación y de divisas que celebran los gremios del agonegocio y el gobierno finalmente terminan acumulándose en el sector privado, principalmente en empresas trasnacionales.

Tampoco puede hablarse de un “efecto derrame” de la acumulación del complejo sojero, ya que para que esto se dé el crecimiento del Producto Interno Bruto debe ser superior al 5%, como lo demuestra el estudio Pobreza en Paraguay: Crecimiento Económico y Conflicto Redistributivo del CADEP, situación que no se registra en el país desde hace años.

Tomando en cuenta todo esto se puede decir que este sector genera pobreza por la expulsión y la sobre explotación de recursos naturales del país y su aporte tributario ni siquiera compensa el daño social y ambiental que generan, concluye la economista e investigadora.

 

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