El Estado para pocos

M谩s de 55 invitados tuvo la primera reuni贸n convocada por el Poder Ejecutivo para debatir la Reforma del Estado; la idea presentada por el Vicepresidente Hugo Vel谩zquez surgi贸 como respuesta de los sectores pol铆ticos conservadores a la crisis desatada por las medidas de aislamiento social tomadas ante el avance de la pandemia de coronavirus. Entre todos los invitados no hubo un solo representante de los sectores populares, organizaciones campesinas, sindicales o estudiantiles. Sectores pol铆ticos de derecha y organizaciones empresariales coparon el espacio e impusieron un discurso 煤nico.聽

Todo empez贸 al momento de discutir qui茅n pagar谩 los efectos de la crisis, los discursos de solidaridad y renunciamiento se esfumaron y los cuestionamientos empezaron a crecer hacia los sectores pol铆ticos, el gobierno y los sectores m谩s poderosos de la econom铆a. El Estado acababa de asumir 1600 millones de d贸lares de deuda p煤blica que ser铆a descargada nuevamente sobre los hombros de la ciudadan铆a. En ese momento cuando la poblaci贸n empezaba a cuestionar, una vez m谩s, la injusticia tributaria vigente en el pa铆s, los sectores empresariales y sus aliados pol铆ticos decidieron retomar el viejo adagio liberal del achicamiento del Estado, ahorrar en salarios, austeridad y menos gasto p煤blico fueron las propuestas planteadas por estos sectores a fin de no tocar los privilegios de los sectores concentrados de la econ贸mica, de dejar pasar, nuevamente, la oportunidad de gravar a la exportaci贸n de granos, de establecer impuestos m谩s justos a las grandes fortunas, al tabaco y al alcohol.聽

驴Se puede debatir sobre la Reforma del Estado, sin los que sostienen el Estado?

Al ser consultado sobre la discriminaci贸n hacia organizaciones sociales, campesinas y sindicales en la convocatoria para debatir respecto a la Reforma del Estado, el presidente Mario Abdo Ben铆tez, se excus贸 diciendo que ser铆an convocados posteriormente, que esta primera reuni贸n fue solo para actores pol铆ticos y representantes estatales, omiti贸 decir que s铆 invitaron a los empresarios. El olvido, la omisi贸n o la discriminaci贸n al campo popular podr铆a tomarse como una clara muestra de los sectores con quienes est谩 interesado en debatir el gobierno; los gremios empresariales y de la agroexportaci贸n.聽

Es justamente el sector agroexportador el que menos aporta, en relaci贸n a sus ganancias, para el sostenimiento del Estado. Con un sistema fiscal altamente regresivo el Estado se sostiene en un 70% por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) donde tanto ricos como pobres pagan el 10% sobre el valor de los productos que consumen, para los quintiles m谩s pobres de la poblaci贸n esta carga es mucho m谩s pesada. El porcentaje de los ingresos de las clases populares destinados al pago de este impuesto es casi 5 veces mayor que el que destinan los sectores m谩s ricos de la poblaci贸n al mismo fin.聽聽

Paraguay, adem谩s de tener un modelo impositivo regresivo e injusto, es tambi茅n el pa铆s con menor presi贸n tributaria en la regi贸n, a esto se suma la elusi贸n de los pocos impuestos directos que tiene el pa铆s, los sectores de la agroexportaci贸n, terratenientes y multinacionales exportadoras, eluden el impuesto a la renta agropecuaria (IRAGRO) reduci茅ndolo a un gravamen testimonial, algo similar ocurre con el Impuesto a la Renta Personal (IRP) donde aquellas personas de mayores ingresos eluden el impuesto mediante maniobras contables que reducen su aporte a, literalmente, cero.聽

Entonces, el Poder Ejecutivo pretende discutir sobre la reforma del Estado, justamente con aquellos sectores que sin aportar pr谩cticamente nada se benefician de exenciones fiscales, subsidios, leyes, licitaciones direccionadas y otras formas de captura estatal por parte de las clases m谩s pudientes.聽

Los sectores sociales tienen propuestas para una verdadera Reforma del Estado

De acuerdo a declaraciones del Ministro de Ganader铆a, Rodolfo Friedmann el 95% de productos frutihort铆colas (papa, cebolla, tomate, entre otros) vienen del sur de Argentina, lo que significa una importaci贸n anual de casi 150 millones de d贸lares. Estos productos recorren alrededor de 1500 km desde el lugar de producci贸n hasta los centros de venta en Paraguay. Mientras tanto, en el pa铆s, al 91% de los agricultores rurales corresponde tan solo el 6% de las tierras agr铆colas, con suelos en degradaci贸n, y con acceso muy limitado a la tierra, al capital (cr茅dito), a la tecnolog铆a y la asistencia t茅cnica. El 32% de la poblaci贸n rural (que representa 40.7% del total) se encuentra en situaci贸n de pobreza y el 18% atraviesa condiciones de pobreza extrema, seg煤n datos oficiales.聽聽

Desde las organizaciones campesinas hist贸ricamente se ha alertado al Gobierno que la Agricultura Campesina se encuentra en un estado de extrema pauperizaci贸n, endeudamiento y acorralamiento debido al proceso de la expansi贸n de monocultivos transg茅nicos del agronegocio, que implica una cada vez mayor concentraci贸n de tierra y centralizaci贸n tecnol贸gica.聽 En tal sentido, la Federaci贸n Nacional Campesina (FNC), la Coordinadora Nacional Intersectorial y la Organizaci贸n de Lucha por la Tierra (OLT) dieron a conocer sus posicionamientos para hacer frente a la actual crisis, donde la necesidad de producir alimentos se puso nuevamente en primer orden; para ello, las organizaciones campesinas sostienen que el Estado debe poner en marcha una verdadera Reforma Agraria Integral聽 de manera a superar el modelo neoliberal y agroexportador de materias primas sin la industrializaci贸n.聽

Por lo tanto, es fundamental que el Estado invierta en la Agricultura Campesina, para garantizar la sustentabilidad, la seguridad y soberan铆a alimentaria, soberan铆a ambiental y territorial para toda la sociedad paraguaya.聽 As铆 como una mayor inversi贸n para responder a los reclamos de mejoramiento de las infraestructuras b谩sicas como caminos, acceso a agua potable, electrificaci贸n, entre otros. Pol铆ticas para garantizar el ACCESO A LA TIERRA, recuperando las tierras mal habidas y garantizando la regularizaci贸n de asentamientos. Adem谩s de la REHABILITACI脫N FINANCIERA con la compra efectiva de las deudas campesinas, implementaci贸n de cr茅ditos accesibles, con planes de pagos anuales a largo plazo e intereses bajos, con un monto adecuado para cada plan de trabajo son otras propuestas estructurales de las organizaciones campesinas, respecto al rol que deber铆a tener el Estado.聽

Por el sector sindical la Central Unitaria de Trabajadores Aut茅ntica (CUT-A) se帽ala con fuerza que la vida y la salud de la poblaci贸n en general y de los trabajadores en particular, no pueden estar sometidos a un criterio mercantilista. Por lo tanto, exige la protecci贸n del empleo en todas sus formas; el acceso a la refinanciaci贸n de deudas; un an谩lisis de la pol铆tica monetaria a fin de reducir las tasas de inter茅s; garantizar los permisos en el trabajo con el pleno goce del salario, a los enfermos, a aquellos padres que por motivo de suspensi贸n de clases deben cuidar a sus hijos. Exigen tambi茅n aumentar el control hacia las empresas debido al alto grado de informalidad existente que expone a los trabajadores a altos niveles de explotaci贸n. Por su parte la Unidad Sindical exige al gobierno la participaci贸n real de las organizaciones de trabajadores, tanto del sector p煤blico como privado. Para la clase trabajadora la reforma del Estado debe apuntar a fortalecer a las instituciones p煤blicas de manera que est茅n al servicio del pueblo trabajador.聽

Desde la campa帽a Itaip煤 脩ane Mba鈥檈 se propusieron dos puntos para sumar fondos a la atenci贸n de la Emergencia: Optimizar los altos salarios y vi谩ticos de la entidad, que este a帽o ascienden a 805 millones de d贸lares, y cesar el pago de la deuda corrupta, que este a帽o asciende a 2.064,9 millones de d贸lares, con esos fundos se podr铆a evitar endeudar m谩s al pa铆s y a las futuras generaciones, y se podr铆a hacer frente a la emergencia sanitaria. En el mismo sentido, la plataforma 鈥淚taip煤, Causa Nacional鈥 exige deuda cero en Itaip煤. Con ello, el Paraguay tendr铆a 1.000 millones d贸lares m谩s cada a帽o, para que todas las familias paraguayas tengan comida en sus mesas. Propone adem谩s defender activamente lo que nos corresponde tanto en Itaip煤 como en Yacyret谩, de manera a contar con m谩s ingresos para alimentar al pueblo.聽聽

Finalmente, desde todos los sectores sociales se reclama con urgencia la justicia tributaria, se est谩n constituyendo amplios consensos que se帽alan que es la hora del impuesto a la soja. Para la OLT, la aplicaci贸n de un impuesto del 15%, seguir谩 siendo insuficiente, sin embargo acercar谩 al ideal de la justicia tributaria. Por su parte, la FENAES apunta tambi茅n al impuesto al tabaco, que genera al Estado un costo anual de 240 millones de d贸lares en gasto sanitario por enfermedades, solo aporta el 33,3% en relaci贸n al gasto sanitario.

Por m谩s que el Gobierno le de la espalda a los sectores populares, desde las organizaciones y movimientos campesinos, estudiantiles, sindicales, entre otros, se construyen propuestas que en su conjunto realmente apuntan a la transformaci贸n del Estado. Ahora es el momento de profundizar en los debates estructurales que configuran el d铆a a d铆a de la mayor铆a del pueblo trabajador.

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