El extractivismo y la vulnerabilidad de los ecosistemas

Asunción 8 de octubre 2020 (BASE-IS) En los últimos días hemos recibido una serie de consultas y cuestionamientos a propósito del último artículo que hemos publicado respecto a la crisis climática que atraviesa el país y que se hizo palpable con los incendios de la semana pasada. Nos parece importante hacer algunos señalamientos en pos de un debate enriquecedor, más aún cuando los cuestionamientos se realizan en el marco del respeto.

Entendemos al extractivismo como la apropiación de recursos naturales para exportarlos (Gudynas 2015) y si bien en un principio este término estaba más bien vinculado a las actividades mineras, el modelo de agronegocios, en sus dimensiones agrícola y ganadera, también es considerado dentro del término. Las plantaciones de soja y el hato ganadero ocupan cerca del 50% del territorio nacional; prácticamente la totalidad de la soja y la carne producidas en estas tierras están destinadas a satisfacer el mercado externo, y no las necesidades de la población paraguaya, a esto llamamos extractivismo.

Centrándonos en la temática ambiental debemos señalar que es verdad que distintos fenómenos naturales, como las sequías y las inundaciones, pueden ser consecuencia de la “variabilidad climática anual”. Sin embargo, el altísimo índice de deforestación y la consecuente gran pérdida de biodiversidad, ayuda a que los distintos territorios queden más “vulnerables” ante los mencionados fenómenos. Para expresarlo de forma más concreta a la actualidad, la deforestación masiva produce un aumento de la temperatura del suelo, lo que implica un riesgo mucho mayor de que los incendios se generen y se propaguen con mucha mayor rapidez.

Está demostrado que el “reemplazo” de bosques, ya sea para pasturas o para agricultura extensiva, conlleva a un aumento de la temperatura de la superficie, y una posterior disminución de la evapotranspiración, hecho que altera el balance hídrico de los ecosistemas. En áreas boscosas, durante los periodos considerados secos, “la evapotranspiración” continua relativamente constante. Existen registros de que incluso llega a aumentar durante este periodo. Este hecho no ocurre en áreas deforestadas.i

Respecto al artículo citado Marchinesi et al 2020.ii

1- La “variación de caudal” no es variable de estudio del artículo mencionado, si lo es el almacenamiento terrestre de agua (tws). Ambos parámetros guardan relación, pero no son la misma cosa.

2- La relación de la “deforestación” con la “precipitación” no es objeto de estudio del artículo citado, y en ningún momento se establece semejante conjetura. Lo único que se menciona en referencia a la vegetación y la lluvia, es que no se observan diferencias entre un cultivo de pastura y un bosque nativo en el almacenamiento terrestre de agua.

3- En la discusión del artículo mencionado se alerta sobre las “posibles consecuencias del actual reemplazo generalizado del Chaco bosque seco nativo por tierras de cultivo y pastos en el transporte de agua mediante el reciclaje de precipitaciones continentales”.

4- En la conclusión del artículo se menciona que en el sur del “área de estudio” existe una reducción de la “evapotranspiración”. Durante el mismo apartado se especifica que este hecho puede ser el resultado de una reducción directa de la actividad de la vegetación por temperaturas invernales más frías destacando el papel clave de la actividad de la vegetación modulando Procesos hidrológicos a gran escala en estos ecosistemas

5- Con respecto a la posición de la autora principal del articulo, la misma publicó otro estudio sobre el chaco en 2017 que si trata sobre la deforestación y uno de sus efectos, el cambio en los flujos de agua y la aceleración de la salinización de los suelos del Chaco.iii

Marchesini menciona que la eliminación de árboles y arbustos modifica los flujos de agua, reduciendo las pérdidas evapotranspirativas y favoreciendo las pérdidas profundas de líquidos por drenaje profundo. Como resultado, las sales se lixivian de la zona no saturada hacia las capas freáticas a medida que comienza la recarga del agua subterránea. A largo plazo, y cuando la tala de bosques se produce a gran escala, los niveles freáticos aumentan, movilizando sales al suelo y provocando lo que se conoce ampliamente como salinización secundaria o «salinidad de las tierras secas» (en oposición a la salinidad que aporta el riego), un proceso irreversible que desencadena estrés osmótico de la raíz, toxicidad iónica y anoxia, que a menudo se traduce en la extinción de la vegetación

Destaca que aunque las condiciones geológicas, topográficas pero principalmente climáticas de esta zona han contribuido a la salinización natural, este fenómeno ha aumentado exponencialmente debido a la deforestación

Menciona que en algunas provincias argentinas de clima semiarido la existencia de grandes llanuras y la tala masiva de bosque seco han contribuido a incrementar el riesgo de salinización del suelo a gran escala. Y recalca que en este contexto de continua sustitución de bosques secos por agricultura es fundamental la aplicación de planes efectivos de manejo territorial.

 

i Para tener información certera, acerca del caso particular de la deforestación de la Amazonía y sus consecuencias en el clima fijarse en el informe “ The Future Climate of Amazonia”. Que se puede descargar en : https://wwf.panda.org/?232041/The-Future-Climate-of-Amazonia

 

ii EL articulo citado de la Journal of Hydrology: Marchesini, V. A., Nosetto, M. D., Houspanossian, J., and Jobbágy, E. G.,2020. “Contrasting hydrological seasonality with latitude in the South American Chaco: The roles of climate and vegetation activity”, Journal of Hydrology, vol. 587. doi: 10.1016/j.jhydrol.2020.124933. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0022169420303930

iii Artículo sobre salinidad, flujos de agua y deforestación: Marchesini, Victoria & Gimenez, Raul & Nosetto, Marcelo & Jobbágy, Esteban. (2017). Ecohydrological transformation in the Dry Chaco and the risk of dryland salinity: Following Australia’s footsteps?. Ecohydrology. 10. 10.1002/eco.1822. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/eco.1822

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