Hoy se cumple un año de la partida de Tomás Palau

Para nuestra institución hoy es una fecha emotiva que trasnscurrirá entre el asimilamiento de su ausencia y la necesidad de seguir trabajando por el camino que él comenzó a abrir junto con otras personas. El año que nos separa de Tomás fue así.
Pensamos que fue uno de los investigadores sociales más genuinamente comprometidos con los derechos culturales, económicos, sociales y políticos de las familias campesinas del país.
Su encuentro con el campesinado se dio como parte del esfuerzo por analizar la lógica del modelo económico capitalista en el continente, principalmente desde los año 70, cuando los grandes capitales internacionales ponen el ojo en el escenario rural con mayor intensidad.
Vino desde el mundo de las teorías académicas de universidades locales, estadounidenses y chilenas, a través de un puente tendido por la educación popular, vivencias de su estadía estudiantil durante el Chile de Salvador Allende.
Una persona de amplia trayectoria académica en sicología, sicología educacional y sociología, que gracias a sus experiencias con grupos campesinos y populares pudo entender, explicar y enseñar sobre la dinámica rural de nuestros pueblos. Un intelectual de talla internacional al lado de los campesinos y campesinas, en un país donde el poder lo tiene el latifundio.
Fue uno de los primeros en alertar sobre las consecuencias del modelo de agronegocios en nuestros países. Su aporte en el libro “Los campesinos, el Estado y las empresas en la frontera agrícola” de los años 80, nos habla de las primeras oleadas de agresiva penetración de productores brasileños en el Este paraguayo.
El trabajo es fruto de sus experiencias con organizaciones campesinas en formación en Alto Paraná, y entre analítico y descriptivo, este texto “está en el lugar crucial en un momento crucial de la expansión agroexportadora”*.
Tomás escribió incansablemente artículos y conferencias para distintas publicaciones de todo el mundo, encorvado y pequeño sobre su escritorio. Dictó seminarios, charlas y realizó incontables talleres con comunidades campesinas, sólo superadas por las innumerables reuniones de trabajo. Él mismo se definió en una entrevista como un workoholic o adicto al trabajo **.
Los libros “El avance del monocultivo de soja en Paraguay”(2004) y “Los refugiados del modelo agroexportador”(2007) fueron una proverbial actualización de aquel texto de los 80. En estos últimos él participa en la tarea de explicar hasta dónde han llegado las consecuencias de lo que vio iniciarse en Alto Paraná, siempre poniendo en primer lugar a las familias campesinas.
Su último espacio laboral fue BASE Investigaciones Sociales (BASE-IS), fundada por él y otros profesionales en 1989. Antes había aportado apasionadamente en BASE Investigaciones Sociales, Educación, Comunicación (BASE ISEC), en el Banco Paraguayo de Datos (BPD), en el Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencia (CIPAE) y en el Centro de Estudios Sociológicos (CPES), complementando esto con sus cátedras universitarias aquí y en la Argentina.
De todos estos lugares se podrían levantar testimonios sobre algunos rasgos de su persona. En todos ellos, como pocos intelectuales, enfocó sus esfuerzos también en formar gente, en delegar responsabilidad, en obligar a asumirlas, especialmente a los y las jóvenes.
Centenares de ellos y ellas -paraguayos y extranjeros, campesinos y urbanos- hoy están dispersos por el mundo, con enseñanzas suyas “como chispas dispersas de una fogata común”, para usar una frase de Rafael Barrett.
Serán ellos y ellas a quienes les toque descifrar el presente, con la profundización degradadora del modelo agroexportador, el protagonismo de las grandes corporaciones en el golpe de Estado de junio, la crisis de representatividad de los partidos tradicionales y del propio Estado, pero también la pujanza política del campesinado, que todavía busca su cauce… En ese esfuerzo, es probable que comprendan hasta qué punto Tomás es ineludible y fundamental para entender nuestro tiempo.

Con un audiovisual y música en vivo lo recordamos esta noche

Base Investigaciones Sociales (BASE-IS) compartirá esta fecha emotiva con un acto sencillo de homenaje, presentación del folleto y audiovisual “El discurso engañoso de los agronegocios” y música en vivo de Ricardo Flecha y Cristian Silva.
Será hoy jueves 7 de marzo desde las 19 hs en el auditorio Ruy Díaz de Guzmán de la Manzana de la Rivera. El evento arrancará con palabras institucionales, seguirá con la presentación del material “El discurso…” que documenta las categorías de discursos mediáticos, publicitarios, catedráticos, gremiales, científicos, económicos, del modelo de agronegocios y trata de contrarrestarlos con estadísticas sociales, investigaciones y estudios científicos de todo el mundo. Comentará brevemente el material el periodista Leo Rubín.

Finalmente Ricardo Flecha y Cristian Silva, con guitarra y voz, rendirán tributo al intelectual comprometido con la causa campesina. El evento es de acceso libre y gratuito y los materiales estarán al alcance de quienes asistan.

*Palabras del economista Luis Rojas, a quien le tocó trabajar con Tomás en BASE IS.

** Estos textos BASE IS los empezó a compilar en el libro “Es lógico que una sociedad agredida se defienda”, editado el año pasado. Además se trabaja en nuevos materiales que abarquen más trabajos suyos.

Comentarios

comentarios