Informe sobre visita a la Expo Santa Rita

El día 16 de mayo visité el local del Centro de Tradiciones Gauchas Indio José, ubicado en el distrito de Santa Rita, Alto Paraná, donde se realizó la 16ª Expo Santa Rita, en la que, como dicen sus organizadores, “se reúnen todos los actores del agronegocios…”. En esta visita breve, pude obtener informaciones sobre empresas y productos vinculados al sector agrícola, más una serie de impresiones que me brotaban al caminar y observar los diferentes espacios de esta amplia exponegocios, y de conversaciones con diferentes personas que estaban en el lugar. Les comento parte de estas percepciones, como me van surgiendo y sin afinarlas mucho.

República do Paraguai

Para un paraguayo que por primera vez visita Santa Rita, fundada por inmigrantes brasileños, sin duda lo más llamativo es la omnipresencia de lo brasileño, en la ciudad en general y en la Expo en particular, y me refiero principalmente a la gente, la cultura y el lenguaje. El hotel y un restaurante donde estuve eran de propietarios y empleados brasileños, al menos con los que tuve contacto. Lo mismo me ocurrió al ir a un supermercado, pero cuando fui a una estación de servicios Petrobras para hacer una consulta de turista despistado, el joven que expide el combustible me contestó en un fluido portugués, aunque su figura me había prologado el encuentro con un paraguayo. (Aclaración: cuando digo brasileño, me refiero a una persona nacida en Brasil o en Paraguay, en este último caso más conocido como brasiguayo, naturales de nuestro país pero que utilizan principalmente el idioma portugués y son herederos de la cultura del vecino país). Me comentaron que solamente ven canales brasileños, la música brasileña (muy bella, por cierto) se escucha en todos lados. En la Expo pude escuchar la transmisión de la Radio Progreso de Santa Rita, que desde su stand propio expandía sus ondas en el idioma del vecino país. No puedo hablar de porcentajes, pero la mayoría de los visitantes de la Expo con los que me cruzaba hablaban portugués, y la gran mayoría de los empleados de los stands de la feria expresaban esa misma cualidad. En la parada del ómnibus, una persona me dijo que en su barrio ellos eran los únicos paraguayos, aunque me aclaró que no existen problemas, que hay una buena relación. Para terminar de graficar este fenómeno, dos perlas: caminando por la ruta 6 que atraviesa la ciudad, vi un pasacalle de la empresa de telecomunicaciones CLARO, que rezaba “Claro, presente tamben em Santa Rita” o algo así. La segunda, en el predio ferial luego de degustar una hamburguesa, solicité a quien me atendió una servilleta, pero no entiende mi pedido por lo que recurre a una compañera suya, la cual recurre a una tercera persona, que con amplia sonrisa le dice “guardanapo”, y la jovencita me alcanzó unas servilletas. Este es un fenómeno complejo, del que no hay que hacer juicios apresurados, pero si ir reflexionando sobre algunos conceptos como el de soberanía, desarrollo, etc.

Máquinas y tractores, los reyes de la Expo

A juzgar por la cantidad de locales dedicados al rubro de maquinarias agrícolas, podemos decir que estas fueron las grandes protagonistas del evento realizado en Santa Rita. Sin menospreciar la fuerte presencia de numerosas empresas dedicadas a la provisión de semillas y agroquímicos, a la comercialización o industrialización de productos agropecuarios, los stands enfocados a la mecanización se destacaban por su número, por la cantidad de personas que visitaban sus locales, y por lo imponente de las maquinarias exhibidas. Sembradoras, tractores, fumigadoras y cosechadoras de última generación, con precios prohibitivos para la absoluta mayoría de los agricultores del país, eran ofertados a los visitantes, con cartelitos que indicaban quiénes podían financiar la adquisición de tan costosas máquinas: Banco BBVA, Banco Regional, Banco ABN, Financiera Atlas, entre otros. Sin dudas, los agronegocios pasan por la mecanización intensiva de la producción, y quienes ponen todo su empeño en esta tarea son las multinacionales como John Deere, New Holland, Jacto o CASE IH, las intermediarias Automaq, Rieder, Kurosu, De la Sobera o Ciabay, y las financistas ABN, BBVA, Regional, Integración y otras entidades del sector privado, sin olvidar de mencionar una importante presencia de créditos públicos, del BNF y el CAH.

Biocombustibles en Paraguay, todavía más mito que realidad

En cuanto al sector de los biocombustibles, su presencia fue escasa en la Expo, al menos pude encontrar solo una empresa dedicada al rubro, Oro Verde, que exponía equipos de extracción de aceites y producción de biodiésel. Un empleado de esta firma me comentó que habían instalado en el país hasta ahora solo dos plantas de biodiésel, una en Santa Rita y otra ordenada por la Itaipú en el departamento de San Pedro. Mencionó que encuentran mucha resistencia de los productores en cuanto al biodiésel porque existe la creencia de que con el tiempo dañan las maquinas que lo utilizan, según experiencias de algunos productores, y aclaró que esto ocurre cuando se utilizan algunos aceites vegetales no recomendados para este combustible. Por otra parte, consulté a dos técnicos de las dos empresas más influyentes en el país, Cargill y ADM, sobre su incursión en el rubro biocombustibles en nuestro país, cuyas similares respuestas apuntaban a que todavía no hay una intención de estas empresas de orientar sus inversiones a dicha área en el Paraguay. Los biocombustibles, al menos en lo referente al caso del biodiesél, cuya producción está más vinculada a las oleaginosas que el etanol, muestra una presencia aún marginal en el agronegocios paraguayo, y por lo relevado en la visita a Santa Rita, el interés en el sector aún no es vigoroso.

Agronegocios, exponegocios

Así como el agronegocios es la realización de negocios a través de la actividad agropecuaria, la Expo es en gran medida la posibilidad de hacer negocios mediante este evento. Quizá el negocio más visible sea la venta de maquinarias, ya que las empresas colocan por los vistosos aparatos los nombres de sus nuevos dueños (tal vez para que el comprador pueda mostrar su inversión, señal de cómo va su actividad productiva). No obstante, hay negocios en torno a la provisión de otros insumos y a la comercialización de la producción, entre otros. Los organizadores estiman que este año se cerrarán negocios en la Expo por valor de 600 millones de dólares. Sin embargo, esta no es la única función de la Expo, también es la propaganda del sector productivo nacional, que demuestra cuál es el camino del desarrollo y el progreso, para lo que cuentan con el total apoyo de los medios de comunicación empresariales. Con numerosos shows artísticos, parque de diversiones y otros atractivos, los organizadores estiman que convocaron este año más de 100 mil personas, quienes colocan la cereza de la torta, si tenemos en cuenta el lema de la Expo: su participación es nuestro éxito, donde lo suyo y lo nuestro está bien delimitado. En la Expo Santa Rita se reúnen los mejores representantes del agronegocios, siendo los únicos ausentes aquellos agricultores que no ven la agricultura solo como un negocio, sino como una forma de vida, es decir, los campesinos e indígenas, cuyo único representante en la feria fue el Indio José tallado a la entrada del predio gaucho.

Cambios políticos, crisis en el campo e impuestos

En las entrevistas realizadas pude sondear el ambiente en torno a la nueva situación política que vive el país. Existe una clara preocupación por las ocupaciones de propiedades que en este momento se están dando en varios departamentos del país, a lo que se suma las denuncias campesinas contra los brasileños, los reclamos de soberanía y la quema de una bandera de ese país muy difundida por los medios de comunicación. La gente del agronegocios está preocupada por esta crisis, y demandan tozudamente tranquilidad para poder producir. Sin embargo, a pesar de que la prensa y ciertos sectores vinculan constantemente a Lugo con los sectores campesinos, los entrevistados expresaron expectativas positivas en cuanto a lo que pueda hacer como Presidente, demostrando así una decepción con respecto a lo hecho por los gobiernos colorados, y esperando que Lugo pueda calmar la situación del campo, mejorando la situación de los campesinos. En este sentido, encontré una disposición positiva a pagar más impuestos desde el sector (incluso el tan vilipendiado impuesto a las exportaciones de materias primas), obviamente una tasa baja (el técnico de Cargill mencionó entre 3 y 4 %), pero que estos impuestos sean reinvertidos en el sector campesino para superar la crisis mencionada.

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