Los defensores de los campesinos y campesinas pidieron cambio de la jueza del caso Curuguaty

Por segundo día consecutivo, la magistrada Janine Ríos enmendó errores procesales muy graves del fiscal Rachid. Esto pareció intolerable a la defensa y terminó recusándola por parcialidad manifiesta y manejo incompetente de todo el proceso. Si la audiencia sigue con Ríos o con nuevo juez lo decidirá un tribunal de apelaciones de Salto de Guairá, en un plazo máximo de 10 días.

A partir del martes hacia el mediodía la audiencia preliminar por el caso Curuguaty subió de tono, desde que la jueza dio una mano a la fiscalía, al autorizar exhibir las pruebas ocultas que el fiscal Rachid por error no individualizó en su escrito de acusación.
Los defensores de los 11 campesinos y campesinas, Guillermo Ferreiro y Vicente Morales se habían opuesto a esta decisión de la jueza, argumentando un atropello al derecho a la defensa y que el fiscal tiene la elemental obligación de promenorizar en qué consiste cada prueba y qué delito intenta comprobar.
El miércoles el proceso arrancó con una exhibición de evidencias predispuestas en nueve cajas de cartón, que hasta antes de que los actuarios de la jueza mostraran, eran conocidas como prueba M1, prueba M2, prueba M52 en el escrito acusatorio del fiscal.
Recién en este momento se supo que se trataban de artículos de cocina, de camping, herramientas agrícolas, pruebas de parafina, muestras de balas extraídas de los abatidos, indumentaria policial y de los campesinos, trampas y armas de caza.

Pruebas que no se presentaron en la acusasión
Al terminar la exposición de evidencias, el abogado Ferreiro pidió la exlusión de las seis últimas cajas exhibidas, del total de nueve que existen. Esto porque ni siquiera en clave de códigos(M1, M2…) el fiscal había presentado las evidencias del interior de ellas en su acusación.
Esto generó la confusión de la propia jueza y cayó como un balde de agua fría al fiscal Rachid, que se vió en un momento visiblemente alterado. Para cuando eso el reloj se acercaba a las 13 hs, por lo que la magistrada cortó por una hora el proceso para continuarlo desde las 14hs, después del almuerzo.
A las 15:30 una atrasada y afectada Janine Ríos acomodaba su micrófono para pedir disculpas por su tardanza. “Mi estado de salud no me permitió venir antes”, dijo. Antes había confesado a varios y varias periodistas que su presión arterial volvió a subir hasta los 14.
Cuando el público y las partes se acomodaba para escuchar la respuesta de Rachid ante lo planteado por Ferreiro, el fiscal pidió a la jueza que se expulse de la sala a la historiadora y docente Margarita Durán. Tras un intercambio de pareceres la misma decidió abandonar la sala, mas la audiencia ya no siguió. La jueza Ríos levantó sesión hasta hoy por la mañana. Su presión le seguía jugando una mala pasada.
El delito de Durán fue increpar a Rachid y al defensor público Joaquín Díaz por sus actuaciones, en momentos de receso.

“Todas las evidencias presentamos”
A las 10 hs arrancó la audiencia hoy. El fiscal Rachid tomó la palabra y trató de explicar lo inexplicable. En resumen dijo que todas las pruebas que se exhibieron en la víspera fueron ofrecidas por él, y que había entregado en tres cajas al juzgado, y que después éste se encargó de ponerlo en nueve cajas.
“Las evidencias están, existen, que se hayan dispuesto, organizado en un número superior de cajas no implica que no hayan sido ofrecidas en el proceso. No se puede intentar derrumbar un proceso penal por el simple hecho de que la evidencia estaba en 3, 4, 5 cajas. Lo importante es que las evidencias están, existen y sí fueron ofrecidas.”, dijo.
Después habló el abogado Joquín Díaz, que defiende a tres de los acusados, Felipe Urbina, Marcelo Trinidad y Miguel Ángel Correa, argumentó en favor del fiscal Rachid. Dijo que desde el principio él había advertido de que esas pruebas existían. También que el abogado Ferreiro se contradecía al presentar varias veces “recurso del recurso del recurso”. Calificó de inadmisible e improcente el pedido de Ferreiro de que se excluyan las pruebas al interior de las cajas cuatro al nueve.
El abogado Gustavo Jara, defensor de Juan Alfredo Caballero, por su parte se reservó de opinar, diciendo que su cliente estaba con pedido de sobreseimiento y que dejaba a juicio de la jueza cualquier decisión en torno al pedido de Ferreiro.

El guiño de la jueza a la fiscalía
Empezó a hablar la magistrada Ríos, diciendo que no hacía lugar al pedido de Ferreiro. “Lo que ocurrió fue que lo siguiente -arrancó su argumentación- el Ministerio Público trajo en tres cajas, como dijo el doctor Ferreiro. Lo que pasa es que estas tres cajas ya no resistían tantas evidencias, entonces, según lo que me dijo el doctor José Benítez en su momento, se tuvieron que poner en varias cajas más, para poder establecer un orden en estas evidencias,” dijo.
Siguió diciendo que “Esa fue la única diferencia. Pero todas las evidencias, en el mimso lugar, no se plantaron evidencias, como sugirieron en algún momento la defensa. Estas evidencias, cuando yo las recibí del doctor José Benítez, estaban perfectamente lacradas. Para lo único que se abrieron fueron para que esta juzgadora vea si una a una estas evidencias se encontraban, porque yo era la responsable de esas evidencias y de tener que enviar nuevamente a un supuesto juicio oral. Entonces tuvimos que ordenar de esa manera en esas cajas. Nada más esa fue la única diferencia de la vez que pudo haber visto el doctor Ferreiro. Nada más”, concluyó.

La recusación
“En este momento la defensa de estos 11 acusados plantea la recusación a su señoría, por parcialidad manifiesta”, empezó diciendo el abogado Morales. Agregó que se estaba pretendiendo presentar pruebas que eran nulas y que ellos se opusieron al principio al simple listado de cajas, “porque justamente pueden producir este tipo de arbitrariedades, de que aparecen más cajas, que no sé quién me dijo que no cabía en la camioneta”, dijo
Agregó que “eso no corresponde, señoría, las pruebas tienen una formalidad que hay que respetar(…) las pruebas tienen que estar no solamente individualizadas en la acusación, tiene que decir un tenedor de acero inoxidable con mango de madera y esto va a ser usado de tal manera (…) ahora se va a dar legitimidad a unas pruebas que son incluidas de manera ilegal al procedimiento y son nulas”

“Marina kue, puéblo mb’ae”
Tras la recusación, el público presente, vinculado a organizaciones sociales y de derechos humanos, aplaudió la decisión de la defensa, a lo que la jueza respondió haciéndolos callar, recordándolo que estaban en audiencia. La gente argumentó que ya había sido recusada y siguió aplaudiendo.
Se escucharon cánticos en favor de la libertad de los campesinos y campesinas. “Libertad a los presos por luchar” y gritos de denuncia hacia el injusto proceso fiscal judicial, como de aliento a los acusados y acusadas.
En un momento los y las presentes increparon al abogado Díaz por haber dado una mano al fiscal Rachid en sus argumentaciones. Éste contestó a la defensiva, desafiando a que demuestren su supuesta complicidad. El ambiente se calentó al punto de que Díaz subió sobre una de las mesas de la sala y desafió a una persona a que lo agreda.

Conferencia de prensa y más parcialidades
Al final de la jornada la jueza Janine Ríos brindó una conferencia de prensa donde directamente salió a acusar a Ferreiro y Morales de querer, con cada uno de sus incidentes, dilatar el proceso. Dijo que ella sabía que iban a recursarle, por como la defensa se comportó con su antecesor en el caso, el juez José Benítez (recusado por parcialidad manifiesta por haber fallado en el pasado a favor de la familia Riquelme en la adjudicación ilegal de Marina Kue).
“Para mí es injusta, yo siempre actué en el margen de la ley”, dijo por la recusación. Llamó al fiscal Rachid para que se acerque a la conferencia y “explique mejor” lo que pasó con las cajas. Siguió explicando que soló para ordenar mejor las evidencias se metieron en seis nuevas cajas y que no se introdujeron pruebas. Dijo que ese procedimiento constaba en actas.
También denunció la manifestación que realizaron personas anoche frente a su casa. A la pregunta de qué hicieron los manifestantes, contestó “comenzaron a gritar, a cantar… lo mismo que hoy”. Dijo que todavía estaba evaluando si denuciaba ante la fiscalía.
A partir de que una Cámara de Apelaciones de Salto del Guairá reciba los antecedentes de la recusación tendrá 10 días para confirmar a Ríos en el caso o abrir paso a otro juez o jueza.

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