¿Otro colonialismo para los pueblos indígenas?

Implicancias de la dominación, las desigualdades entre hombres/mujeres, y el adultocentrismo en la expansión de “la trata en mujeres jóvenes indígenas”.

Prosigue cada mes el desarrollo de los talleres de capacitación de mujeres indígenas con el propósito de tener un diagnóstico participativo sobre la situación de las mujeres jóvenes indígenas sobre la problemática de la “trata” para encarar aciones que puedan mejorar sus condiciones de vida; en esta ocasión se desarrolló desde el 29 de marzo al 1 de abril, en Campo Grande-Brasil. Los temas fueron: Género, Investigación Participativa, Juventud y Trata.

Los pueblos indígenas de la región, además de las tradicionales discriminación y explotación que transforman radicalmente sus estilos de vida, atraviesan inimaginables fenómenos como “la trata de personas con fines de explotación sexual”, falta de seguridad alimentaria, la desestructuración de las familias como consecuencia de la presión del narcotráfico, además del impacto del los agronegocios (usinas -agroindutrias de caña- para el caso de Brasil y los sojeros para el caso de Paraguay), la oferta de alcohol, el abandono de las personas jóvenes de las comunidades, hasta alarmantes niveles de suicidio juvenil.
Mediante un proceso de diálogo participativo, colectivamente se concluyó en dichos talleres que es necesario recuperar y reconstruir el soporte económico y cultural de los pueblos en proceso de fragmentación.

De allí que Danielle Valverde y Susana Martinez de ONU Mujeres, desarrollaron el primer día un Taller de “género”, seguido de un debate en torno al “Trabajo doméstico y Trabajo decente” (ver la serie documental de la Colección Género, Raza y Etnia disponible en el Centro de Documentación de BASE IS o acceder en los canales en Youtube de ONU Mujeres: caso Brasil, caso Bolivia, caso Guatemala y caso Paraguay).

Por su parte, Luis Caputo y Sofía Espíndola de Paraguay, durante el segundo día facilitaron el Taller de “Investigación participativa”, donde se focalizó en varios instrumentos de análisis y en los ¿“por qué?” de la violación de derechos de las mujeres jóvenes, mediante los cuales se reflexionó sobre los casos de trata registrados en las aldeas por las propias mujeres.De este modo, se logró, por un lado, descomponer el núcleo del problema en un conjunto de situaciones según escala de importancia y, por otro, inusitados niveles de comprensión del contexto y factores externos que permiten la violación de derechos de las mujeres, más aún, de las niñas y jóvenes en particular. En estas jornadas, mediante la metodología de investigación participativa se fue logrando discernir los elementos opresivos en común de cada comunidad estudiada, conceptualizando las facetas del problema del tráfico y la trata, incrementando así los niveles de conciencia acerca de las causas de la opresión de nuevo cuño.

En el cierre del encuentro, también, Luis y Sofía, realizaron un Taller sobre “¿Qué es ser joven indígena?”, con momentos de debate y teorización acerca de los enfoques sobre juventud indígena, la condición juvenil, y la situación social de la juventud en las aldeas. Se insistió en “la etnia” y el contexto rural como marcadores identitarios de la juventud indígena, además, de las normas, ritos y percepciones de la comunidad existentes en la actualidad, e incluso, la presión socializadora del contexto urbano y la presión publicitaria que expone el modelo de “juventud-mercancía”, muy asociado a la trata.

Se pudo analizar en este proceso impulsado por ONU Mujeres, que en contextos donde se combina la falta de oportunidades, la falta de acceso a la tierra y medios productivos, problemas en el hogar, con fuerte deseos de conocer lugares y situaciones de necesidad y desesperación por obtener ingresos, la juventud indígena tiende a aceptar propuestas poco claras, siendo presa fácil del engaño de los tratantes de todo tipo,

Finalmente, desde una perspectiva de totalidad, se fueron identificando varias “contradicciones” como modo de orientar las practicas de transformación de la realidad. Ciertamente, las mujeres insistieron en la falta de justicia que sufren las nuevas generaciones, en las desigualdades entre los géneros y en la imposición de la violencia y voluntad de los adultos sobre los derechos de la gente más joven, y en la necesidad de poner fin a las agresividades y violencia que envuelven a sus comunidades.

Durante, los siguientes meses continúa el registro y las notas de campo, así como el análisis colectivo y la formación de líderes en la cuestión de la trata de mujeres indígenas del Brasil y Paraguay.

Foto: Mujeres indígenas e investigadores durante los días 15 y 16 de diciembre, en Campo Grande, en el marco de la reunión de “Planificación Participativa del Proyecto Cuña”. Fuente ONU Mujeres Brasil.

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