Por tercera vez rechazamos la mentira de la soja responsable

Declaración de Organizaciones Sociales, Indígenas, Campesinas, y Movimientos Urbanos de la Argentina, Latinoamérica y otros Continentes, en rechazo a la «Tercera Reunión Sobre Soja Responsable» a celebrarse los días 23 y 24 de abril en el hotel Hilton de Buenos Aires, Argentina.

Los agronegocios son responsables de, la devastación de nuestros suelos, la deforestación, la contaminación de ríos y acuíferos, la desaparición de la biodiversidad, la expoliación del patrimonio natural y cultural y la eliminación de la agricultura familiar que antes alimentaba a nuestros pueblos. La expansión de los monocultivos de soja atenta principalmente contra la soberanía territorial, alimentaria y cultural de los Estados nacionales y los derechos de los Pueblos Originarios y campesinos. El modelo de la soja excluye, empobrece y enferma a la población. Este modelo de ocupación territorial viola los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Los monocultivos industriales se expanden, vaciando el territorio con su violencia estructural inherente, causan la migración rural y la marginalización de la población en las ciudades y finalmente, generan la criminalización de la pobreza y los movimientos sociales.

A pesar de esto, en la actualidad el agronegocio de la soja se está fortaleciendo con los crecientes mercados de la industria de alimentos procesados, la cría industrial de carne y la producción de agrocombustibles que, dicen, nos «salvará del cambio climático». En la práctica, se consolida la hidrovía parte del IIRSA, aparecen nuevos sistemas ferroviarios, se implementan más transgénicos y aumentan las importaciones de pesticidas y maquinaria para expoliar más rápidamente nuestros suelos.

Cada vez avanza más el agronegocio y vemos consternados cómo muchos gobiernos europeos, frente al aumento de críticas y denuncias de la situación de nuestros países, están ciegamente confinados en las Mesas Redondas de Negocios Sustentables de la WWF. Se las reconoce como casos exitosos de referencia para los nuevos criterios legales de sustentabilidad, específicamente para la producción de agrocombustibles. De esta forma los gobiernos europeos están cayendo en la trampa del maquillaje verde de las transnacionales.

Los movimientos sociales del norte y del sur rechazamos plenamente todos los intentos de las Corporaciones y ONG’s de instalar en la opinión pública, criterios de sustentabilidad o de responsabilidad, en relación a los monocultivos de soja transgénica. Objetamos los programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) que pretenden, a través de mesas de diálogo y medidas voluntarias, invisibilizar la responsabilidad de los crímenes cometidos por las corporaciones y donde éstas reemplazan al Estado en sus funciones públicas, con políticas privadas asistencialistas.

Nos oponemos al proyecto neocolonial de dominación por parte de los agronegocios, que sistemáticamente tergiversa de manera perversa, muchos de nuestros propios discursos, y denunciamos ese maquillaje verde con que las corporaciones internacionales disputan los mercados calificados de certificaciones.

Recordamos que en marzo del año 2005, organizaciones campesinas y ecologistas de nuestros países, incluyendo la Vía Campesina de Argentina, Paraguay y Brasil, marchamos juntas hasta Foz de Iguazú para denunciar la “Primera Reunión de Soja Responsable”. Simultáneamente, activistas holandeses se solidarizaron protestando frente a la sede de la industria de piensos PROVIMI en el puerto de Rótterdam. En el 2006, los movimientos sociales paraguayos y organizaciones urbanas y
campesinas se manifestaron repudiando la “Segunda Mesa de Soja Responsable” en Asunción. Recientemente, la Vía Campesina del Paraguay rechazó públicamente el intento de involucrarlos en campañas maquilladas por la Soja Responsable.

Por eso ahora volvemos a rechazar este proyecto corporativo liderado por la WWF (Fondo Mundial de la Naturaleza), los grupos sojeros de agronegocios AAPRESID de Argentina, ABIOVE, MAGGI y APROSOJA de Brasil, DAP de Paraguay, Bunge y Cargill de Estados Unidos, la banca ABN-AMRO BANK de Holanda y las ONG´s FUNDAPAZ de Argentina, GUYRA (Birdlife) de Paraguay y Solidaridad de Holanda, entre otras.

Ratificamos una vez más nuestro compromiso de marchar juntos en procura de recuperar la Soberanía Alimentaria de nuestros pueblos y de enfrentar las maniobras de desinformación y seducción del agronegocio. ¡Exigimos la liberación de nuestros territorios de estos agronegocios criminales, y justicia para todas las víctimas del modelo sojero!

¡DONDE HAY MONOCULTIVO NO PUEDE EXISTIR SUSTENTABILIDAD!
¡DONDE HAY AGRONEGOCIOS NO PUEDEN EXISTIR CAMPESINOS!

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